Los equipos alquilados o cedidos pueden generar una exposición que no siempre se incorpora al análisis.
No forman parte del patrimonio habitual de la empresa, pero pueden ser necesarios para desarrollar una actividad concreta durante un periodo determinado.
Para reducir dudas, deben quedar definidos aspectos como:
• quién asume la responsabilidad sobre el equipo
• condiciones de uso pactadas
• estado en el momento de recepción
• registro de entrega y devolución
• impacto si se produce un daño
Esta información permite aclarar la responsabilidad cuando el bien no pertenece a la empresa, pero está bajo su control operativo.
Una incidencia puede afectar a un recurso temporal y generar consecuencias económicas o contractuales.
Identificar qué bienes utiliza realmente la empresa, aunque no sean propios, ayuda a preparar una respuesta coherente mientras permanecen vinculados a su actividad diaria
